Última actualización: Mayo 2026
Cuidá tu piercing
Cuidá tu piel
Un buen piercing no termina cuando te lo hacés, empieza con el cuidado correcto.
Seguir estas indicaciones reduce el riesgo de infecciones, inflamación y complicaciones.
- Lavate muy bien las manos antes de tocar tu piercing
- No lo toques excepto para limpiarlo
- En la ducha, dejá correr agua tibia sobre la zona para remover secreciones
- Evitá que shampoo, jabón o acondicionador queden en contacto con la perforación
- Enjuagá con abundante agua
Aplicación de solución fisiológica:
- Usá solución salina (suero fisiológico)
- Aplicá con gasas limpias en forma de compresa
- Cubrí entrada y salida del piercing
- Dejá actuar entre 10 y 15 minutos
👉 Menos manipulación = mejor cicatrización
- No tocar con manos sucias
- No girar ni remover la joyería
- No generar fricción o movimiento excesivo
- No dormir sobre el piercing
- No aplicar alcohol, agua oxigenada, yodo ni cremas
- No sumergir en piletas, ríos o mar (agua no controlada)
- El contacto excesivo retrasa el proceso
- El humo (tabaco) produce vasoconstricción → peor cicatrización
- Alcohol, drogas o exceso de cafeína pueden aumentar inflamación o sangrado
- La fricción (ropa, presión) puede generar irritación o migración
- En caso de exposición al agua (pileta, mar, etc.), podés usar parches impermeables tipo Tegaderm para proteger la zona.
Contactanos si notás:
- Dolor intenso o persistente
- Inflamación excesiva
- Secreción verdosa o grisasea
- Calor en la zona o signos de infección
No te guíes por consejos de personas sin experiencia.
Cada piercing y cada cuerpo son diferentes.
Ante cualquier duda, consultá directamente con un profesional.
Trabajamos exclusivamente con materiales seguros para el cuerpo como titanio y oro, piezas de calidad profesional, lo que favorece una mejor cicatrización y reduce riesgos.